Durante el embarazo debes prestarte un cuidado máximo y tener para ello una atención sanitaria adecuada, puesto que existe gran cantidad de factores que pueden ocasionar graves problemas tanto a ti como a tu bebé.

Nos referimos concretamente a las enfermedades infecciosas, porque además de ser potencialmente muy dañinas, tienes la posibilidad de prevenir la mayoría de ellas mediante una adecuada vacunación. Siempre consensuada con tu profesional sanitario de referencia, previamente o durante el embarazo.

Cabe destacar que, aunque no existen evidencias de que las vacunas con las que contamos en la actualidad comporten efectos perjudiciales para el feto, su utilización durante el embarazo se limita a los casos en los que el riesgo de exposición a la enfermedad es alto y en los que padecer la infección conlleva riesgos para tí o tu bebé.

Lo ideal es que, cuando te quedes embarazada, hayas recibido todas las vacunas presentes en el calendario vacunal que todos vamos recibiendo desde que nacemos.

Así minimizas los riesgos a padecer infecciones, que aunque no supondrían mayores repercusiones que unos días de malestar para tí si no estuvieras embarazada, pueden causar graves daños para tu bebé durante el embarazo, especialmente durante el primer trimestre del mismo, porque este trimestre es el momento en el que se empieza a formar la totalidad de las estructuras y sistemas corporales, pudiéndose ocasionar graves problemas y malformaciones.

Dentro del grupo de infecciones a tener en cuenta, se encuentran aquéllas tales como la varicela, rubéola, el sarampión, distintos tipos de hepatitis (tipo A y B), etc.

También debes tener en cuenta aquellos contactos de riesgo que puedas tener durante viajes y estancias en el extranjero, que variarán dependiendo del destino de los mismos, así como aquellas infecciones que puedan estar presentes en tu ámbito laboral.

Existen diferentes tipos de vacunas, según el estado del virus que se haya utilizado en su composición, concretamente cuatro diferentes. 
Por un lado, están aquéllas formadas por microorganismos vivos atenuados como, por ejemplo, el caso de la rubéola. También existen las constituidas por microorganismos muertos o inactivados, entre las que se encuentran la de la Hepatitis A y la de la gripe (influenza). Las recombinantes, como es el caso de la Hepatitis B y la antipapiloma virus. Y, por último, aquéllas constituidas por subunidades o subproductos del microorganismo causal, dentro de las cuales tenemos la comúnmente utilizada vacuna frente al tétanos.

Las vacunas que se os pueden administrar durante el embarazo, si las requerís, son aquéllas que contienen virus muertos o inactivados y las formadas por subunidades o subgrupos.

Quedan totalmente contraindicadas las vacunas formadas por virus vivos atenuados.

Para resumir y que tengas una pequeña ayuda con las vacunas que están y no están indicadas, cabe apuntar que pueden administrarse sin impedimento, evitando siempre el primer trimestre de embarazo, la antitetánica y la antigripal.

Se valorará según el riesgo que exista a la exposición y a las posibles consecuencias: la meningocócica, las Hepatitis A y B, la Fiebre tifoidea, la Rabia y la Polio.

Y por último están totalmente desaconsejadas el Sarampión, la Rubéola y la Parotiditis (Triple Vírica), teniendo que esperar tres meses posvacunación si deseas una gestación y has recibido dicha vacuna. Así como la Varicela, la Tuberculosis y la antigripal en presentación de aerosol nasal.

Sobre todo, que tengas muy claro, consultar siempre con tu ginecólogo o matrona de referencia y ellos serán quienes te indiquen con seguridad qué vacunas son necesarias en tu caso particular.

Valorar: 
Average: 4.5 (72 votos)
Compartir:
  


Te puede interesar:

Comentarios

mlaca
Imagen de mlaca

vacunas

muy gran invento las vacunas.. que haríamos sin ellas...


Enviado el Lun, 19/01/2015 - 17:03

Nlopezar
Imagen de Nlopezar

Buen artículo!

Esta muy bien explicado aunque faltaría algún comentario sobre la Tos Ferina!!


Enviado el Sáb, 11/07/2015 - 18:29

Dra. Francisca ...
Imagen de Dra. Francisca Molero

La vacuna de la Tos ferina se

La vacuna de la Tos ferina se puede administrar en los últimos meses de embarazo, Se puede poner con la vacuna,contra el tétanos y la difteria, es una vacuna inactivada que no causa problemas adversos ni en la madre ni en el feto


Enviado el Dom, 19/07/2015 - 20:12

Páginas

Enhorabuena,¡has subido de nivel!
Consulta los premios que puedes conseguir
CONTINUAR >
¡Enhorabuena has logrado una medalla y 500 puntos!
Ver medallas Continuar >