Fast food: comida rápida y embarazo

Los cambios en el estilo de vida, la prisa y las modas, llegan también a la alimentación de la embarazada. El 23 % de los españoles hace, al menos, una comida fuera de casa los días laborables.

Actualmente la mayoría de las mujeres embarazadas trabajan y siguen un ritmo de vida activo hasta poco tiempo antes de dar a luz. Estos cambios en los hábitos alimentarios hacia un tipo de comida muy diferente a la que se hace en casa, pueden poner en peligro el equilibrio alimentario. Si estos datos pueden ser alarmantes en la población en general, lo son aún más en el caso de la mujer embarazada. Todo va a depender, principalmente, de la elección y combinación de las diferentes propuestas.

El fast food, bien utilizado, no sólo puede ayudar a la futura madre en un mundo de prisas y con poco tiempo para comprar y cocinar, sino que puede formar parte de una alimentación equilibrada.

Fast food o comida rápida no significa necesariamente “comida basura”. Una adecuada selección y una correcta frecuencia de consumo pueden hacer de la comida rápida, una propuesta equilibrada, también para la embarazada.

Por sus características nutricionales, la frecuencia de consumo de la comida rápida de estilo mediterráneo, pizzas o bocadillos, con algún ingrediente vegetal y una base de harina, suele ser más recomendable que la del estilo sajón; pollo frito, hamburguesas o salchichas, más ricos en colesterol y grasas saturadas.

Comida rápida significa normalmente, de apresurada ingestión. Hay que destacar que muchas veces el error alimentario no está en el tipo de comida escogida, sino en el poco tiempo que se le dedica.

La alimentación debe ser contemplada y calibrada en su totalidad. Una comida algo desequilibrada, puede no estropear la alimentación diaria, si el resto de las tomas compensan las carencias o excesos que dicha comida haya podido provocar.

Sí a la pizza, pero acompañada por una ensalada o el perrito caliente después de un gazpacho. Las lentejas se combinan con un helado de postre y un bocadillo de hamburguesa lo combinaremos con una ensalada y un puñado de frutos secos. Conjugar fast food con preparaciones como ensaladas, cremas de verduras, gazpachos o macedonias de frutas y frutos secos es la manera más sabia de alimentarse equilibradamente adaptándose a la realidad actual.

Algunos consejos:

1. Comer a las horas, sentada y empleando para las comidas principales, al menos media hora de tiempo.

2. Escoger la versión “normal o pequeña”, de las diferentes preparaciones, evitando las variedades “grande, maxi, gigante, jumbo, doble, deluxe...”, las cuales suelen tener una relación cantidad‑precio muy atractiva.

3. En el caso de hamburguesas y similares, seleccionar productos básicamente cárnicos, evitando empanados y rebozados, así como los suplementos de queso y salsas.

4. Incluir ensaladas y productos vegetales de temporada como complemento de las comidas rápidas (actualmente la mayoría de establecimientos de fast  food, ofrecen variedades de ensaladas de verduras y pastas). En este caso, escoger los tamaños grandes.

5. Elegir filetes de vacuno, pollo y pavo o atún, frente a las hamburguesas y otras preparaciones donde las mezclas de carnes de diferente procedencia van a hacer muy difícil determinar el valor nutritivo del producto y van a resultar, la mayoría de las veces, mucho más energéticas.

6. Las patatas cocidas o al horno son preferibles como acompañamiento, a las salsas, quesos, bacon o preparaciones fritas.

7. Una pizza de queso, con algo de verdura en forma de salsa de tomate, champiñones y/o cebolla, encaja perfectamente en una dieta equilibrada, tanto como comida única o como complemento. Es preferible escoger aquellas variedades que no llevan “doble de...”, así como las de pasta fina, frente a las de mayor grosor.

6. Los aderezos de ensaladas y otras preparaciones a base de mayonesas y "ketchup", deben moderarse. Una cucharada de estos preparados pueden aportar alrededor de 100 kcal.

9. Las bebidas refrescantes suelen ser muy energéticas debido a la cantidad de azúcares que contienen. El agua es la mejor opción. En el caso de optar por un refresco, se deberían escoger las versiones "light". Los batidos de frutas, suelen llevar una porción grasa importante (grasa láctea), por lo que además de incrementar el aporte en calcio, también lo hacen en grasas.

10.  A ser posible, los postres deberían ser, habitualmente a base de fruta.

Recuerda:
Cabe destacar que, actualmente la mayoría de las grandes empresas especializadas en este tipo de comida rápida, ofrecen al consumidor información seria y rigurosa en relación a los ingredientes de sus preparaciones así como del valor nutricional de los mismos.

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Comentarios

AIE
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comida rápida y embarazo

nunca me había planteado que la comida rápida pudiera tener un lado positivo y mucho menos para el embarazo. La verdad que se desconocen muchas facetas de nuestra alimentación. El artículo me ha parecido muy interesante y con los consejos finales, muy completo.


Enviado el Mié, 30/04/2014 - 10:50

MªAngeles
Imagen de MªAngeles

Comida basura

¿porque durante el embarazo me apetece tanto este tipo de comida? No son comidas habituales para mi!!!


Enviado el Vie, 29/05/2015 - 00:30

Dra. Francisca ...
Imagen de Dra. Francisca Molero

Eso depende de cada persona,

Eso depende de cada persona, pero como se explica en el artículo la comida rápida no tiene porque ser comida basura


Enviado el Mié, 17/06/2015 - 12:32

alicieta
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Vida sana

Hay que cuidarse pero no hay que volverse loco contando calorías ni llevando la alimentación al límite. De vez en cuando no viene mal darse un capricho de comida rápida pero con moderación. Lo mejor durante el embarazo es beber mucha agua y comer verduras, fruta, carne, pescado... Comida variada y sana.


Enviado el Vie, 11/03/2016 - 00:51

Mchus
Imagen de Mchus

Interesante

De todas formas algun pecadito nos tenemos que poder dar... ;)


Enviado el Jue, 26/05/2016 - 17:24

AdriSscmm
Imagen de AdriSscmm

Sisi, antojitos

En casa no somos de comida rápida, pero a mi la pizza me puede! Aún así moderamos el consumo, solo en ocasiones particulares. En todo el embarazo no comí mas de 4 o 5 pizzas. Que ricas son!!!


Enviado el Lun, 18/07/2016 - 09:21

Rociogp
Imagen de Rociogp

Queso

Hola, mi gran incógnita es la siguiente: suelo tomar queso fresco, pero me estoy privando de cualquier queso en el que no veo que pone explícitamente que ponga pasteurizado, por tanto, no pruebo ni pizzas ni lasañas ni nada que no haya hecho yo. Mi pregunta es: una vez que está gratinado, hay algún problema?


Enviado el Mar, 28/03/2017 - 13:28

Laura001
Imagen de Laura001

Si apetece...

Soi de las que cree que una cuando esta embarazada no debe privarse de nada y si se lo pide el cuerpo menos!! Todo con cierta moderación claro esta


Enviado el Vie, 28/04/2017 - 03:35

Dra. Francisca ...
Imagen de Dra. Francisca Molero

El queso gratinado es seguro

El queso gratinado es seguro respecto a las infecciones, pero para algunas embarazadas puede ser indigesto


Enviado el Jue, 04/05/2017 - 21:13

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